¿Ciencia o milagro? Un bebé con cáncer terminal “se cura” tras recibir un beso del Papa Francisco

Hace alrededor de 3 años, cuando el Papa Francisco viajaba a través de Market Street, en Filadelfia, sus oficiales le acercaron una bebé de 1 año para que le diera un beso en la cabeza. Sin embargo, lo más curioso de la historia fue que el Sumo Pontífice no sabía en ese momento que la niña, Gianna Masciantonio, tenía un tumor cerebral debilitante que acabaría desapareciendo después de ese beso. Su caso acabó volviéndose viral en las redes sociales, donde los internautas han tratado de darle sentido a lo ocurrido. Esto es todo lo que sabemos hasta el momento…

Ahora, Gianna Masciantonio, de 3 años, está de regreso a su antiguo terreno de juego, el Hospital de Niños de Filadelfia, donde pasó sus peores días. Pero, lo cierto es que no fue nada sencillo. Todo lo que tuvo que vivir la familia de esta pequeña es un ejemplo de lo mucho que debemos estar agradecidos quienes somos padres de hijos que gozan de buena salud por ese hecho. A veces ignoramos este tipo de cosas tan simples, por el hecho de que lo damos como algo que forma parte de nuestro día a día.

Anteriormente había sido diagnosticada con histiocitosis, un trastorno sanguíneo que fue formando un tumor cerebral de forma progresiva. Si en los adultos este tipo de diagnóstico son terribles y, en su mayoría muy poco alentadores, ya podemos imaginar cuando los padres de la pequeñita recibieron la terrible noticia. Los escenarios posibles eran en su mayoría devastadores.

Sin embargo, el tumor parece haber desaparecido, y la quimioterapia ahora es solo un recuerdo lejano para Gianna. Y esta sí que es una noticia que llena de alegría y felicidad no nada más a los padres de la niña, sino también al planeta entero, pues su caso fue conocido en muchos rincones del planeta. Pero, ¿cómo fue posible que algo sucediera si las expectativas eran las más sombrías? Ese es justamente el tema central de esta galería. Muchos todavía se niegan a creer en estas afirmaciones.

“Ella está muy bien. Asistirá a preescolar este otoño. Está muy emocionada. Ver a tu hija correr y hacer las cosas que hace, teniendo en cuenta lo que nos contaron al principio, es increíble”, dijo su madre, Kristen Masciantonio. Estas son las palabras de una progenitora que sabe lo que es recuperar a su hija cuando todos los médicos ya la daban por perdida. Sin duda conmueven a cualquiera.

La familia atribuye el reconocimiento de la recuperación de su pequeña niña a la fe y a los doctores que la atendieron, por lo que volvieron al hospital a donar 50 mil dólares en nombre de la fundación de Gianna, “For the Love of Grace”. Nunca despegaron los pies de la tierra y sobre todo siempre conservaron la fe en que la vida de la pequeña se salvaría. Y es que, como padre, si te dan una noticia como esta, lo último que perderás son las esperanzas. Mientras tu hija siga respirando significará que tú también harás todo lo que esté en tus manos y mucho más para salvarle la vida.

Gianna tenía solo un año en 2015, cuando un miembro de la Guardia Suiza la tomó de entre la multitud después de que el Pontífice detuviera su caravana durante un desfile en Filadelfia. Lo que vendría a continuación de las acciones del guardia sorprendieron a todos, pero no porque no estemos acostumbrados a ver este tipo de gestos por parte del sumo pontífice, sino por el resultado.

Sin saberlo, el Papa le dio un beso a solo unos centímetros del tumor cerebral con el que había estado luchando desde su nacimiento. Esta coincidencia rápidamente circuló por las redes sociales. Como era de esperarse, hubo dos opiniones predominantes. Por un lado estaban quienes únicamente tomaron el hecho como obra de la casualidad, pero, por otra, los más devotos comenzaron a hablar de una coincidencia milagrosa.

“En ese momento, no había ninguna esperanza para nosotros, en absoluto. Estuvimos rezando por un milagro, porque eso era lo único que podíamos esperar. El milagro fue el beso del Papa. Dios nos mostró que ha estado con nosotros…”, dijo la madre. A pesar de la opinión en contra de cierto sector, familiares y conocidos de la pequeñita estaban seguros de que era obra divina.

Cuando fue diagnosticada con un tumor cerebral en 2014, los médicos no esperaban que sobrepasara su primer cumpleaños con vida. Una bebé tan pequeña y frágil frente a una amenaza como un tumor cerebral hacía que el panorama no fuera para nada alentador. No obstante, los padres de Gianna se mantuvieron siempre unidos y jamás perdieron las esperanzas en que algo sucedería y que su hija podría sobrevivir y llevar una vida normal en algunos años.

La niña pasó los ochos primeros meses de su vida en cuidados paliativos, con su familia, esperando lo peor y haciendo planes para su funeral. Este tipo de instancia cuando un paciente tiene pocas o nulas esperanzas de vida son, más que una lucha por salvar a la persona, una buena manera de hacerles pasar sus últimos días de vida. Estaba dicho, la menor no sería capaz de salvarse. Había que hacerse a la idea de ello y comenzar los preparativos para su triste e inminente partida.

Pero dado que tuvo lugar lo que acabó llamándose como “el milagro de Market Street”, la joven Gianna ha desafiado todas las probabilidades, yendo viento en popa. Y es que hay quienes, a pesar de la fragilidad de su cuerpo, son mucho más fuertes en espíritu y se aferran a la vida con tal determinación que sorprenden incluso a los médicos más preparados. Ese fue precisamente el caso de Gianna, quien ahora vive y está rebosante de salud. Contrario a todos los pronósticos de la ciencia humana.

En enero de 2016, se informó que estaba progresando y recibiendo quimioterapia una vez al mes; y en noviembre de 2017, el tumor se encogió tanto que no necesitó quimio durante todo este tiempo. Hechos inexplicables, pero ciertos. Cabe mencionar que someterse a radiaciones y a los terribles efectos de la quimioterapia desgastan a cualquier paciente que padece un cáncer terminal. Por ello, el hecho de que la pequeña se haya librado de este castigo, es motivo de alegría para sus padres.

Ahora, con 3 años, su familia dice que el tumor ha desaparecido, elogiando al Hospital de Niños de Filadelfia, donde recibió tratamiento, y también a su fe. Pero, es sin duda a esta segunda razón a la que los progenitores hacen mayor alusión y en la que centran su énfasis. Según ellos, poco habrían podido hacer tanto los médicos como ellos mismos sin la fe y la esperanza que siempre estuvieron presentes en esta incansable lucha por la supervivencia de la pequeña Gianna.

Su médico, Amish Shah, dijo que había “destruido por completo sus expectativas. Por lo que pensé a la edad de cuatro meses, cuando la operé, si me hubieras dicho que estaría corriendo ahora, te hubiera tomado por loco. Simplemente no era posible…” Sin embargo, todos conocemos el desenlace de estas dudas y pronósticos negativos. La niña está bien viva.

Gianna resultó tener histiocitosis meses después de recibir el beso “milagroso” del Papa Francisco. Pero, desde luego, una vez que sucedieron los hechos que se conocen como milagrosos todo comenzó a cambiar de manera positiva para sus padres. Es aquí donde surge la pregunta de si se trata de un milagro verdadero o si sencillamente estamos frente a una maravillosa coincidencia y un caso de recuperación como los que casi no hay.

“Terminó siendo una forma muy rara de histiocitosis, una enfermedad sanguínea en la que las células de Gianna atacaban su órgano más vital, el tronco cerebral”, dijo Masciantonio. Justamente es este motivo lo que los hace creer que los resultados son indudablemente causa de un milagro inesperado. No obstante, jamás dejan de agradecer a los médicos del hospital que siempre hicieron lo que estaba en sus manos para salvar la vida de su hija.

Se cree que es un trastorno anterior al tumor que tenía la niña en la cabeza. La familia ha donado 50 mil dólares al hospital que la ayudó. En una manera de homenaje y también para ayudar a que el hospital continúe en la lucha contra otros muchos casos que surgen cada vez más en la actualidad. Ya se ha dicho que esta terrible enfermedad es el padecimiento de las décadas más recientes y cada año millones de personas son víctimas mortales de ella.

“Este lugar es realmente especial para nosotros en nuestro corazón”, dijo el padre de Gianna, Joey Masciantonio. Al hacer referencia al hospital donde su pequeña hija pasó mucho tiempo con muy pocas esperanzas de salir avante. Hoy su agradecimiento es imposible de ser equiparado o mostrado de algún modo. Lo único que les queda es continuar apoyando haciendo su caso del dominio público.

Ninguno de los dos progenitores podrá jamás olvidar la incansable batalla que libraron en conjunto con su pequeñita y con todos los doctores que se encargaron de su caso. Por ello cierra la entrevista con las siguientes palabras.: “Lo que hicieron por nuestra hija es algo para nosotros que ninguna cantidad de dinero podría pagar, pero solo queremos ayudar a otros niños”, agregó.[/b] ¿Qué piensas al respecto? ¡Comparte el artículo con tus allegados y dale a Me Gusta en nuestra página de Facebook!

SI TE HA GUSTADO, DEJANOS TU COMENTARIO, GRACIAS

ELIGE TU SIGNO y DESCUBRE TU FUTURO PARA LOS PROXIMOS DIAS

Comentarios

Comentarios