Zara Hartshorn tiene 16 años, pero luce como una mujer de mediana edad a causa de una rara condición genética. La joven, de Rotherham, South Yorkshire, ha tenido que soportar las burlas de sus compañeros ante el rápido envejecimiento de su piel, el principal síntoma de la lipodistrofia, una enfermedad que ha heredado de su madre.

La piel de Zara pierde rápidamente la elasticidad y luce arrugada, como la de una mujer de cincuenta años. Sin embargo, la joven ahora espera encontrar solución para su enfermedad gracias a un tratamiento pionero de cirugía facial.

Cuando tenía 12 años, a Zara ya la confundían con una mujer de mediana edad, e incluso alguna vez llegaron a preguntarle si era la madre de su hermana menor, de 17 años .

La lipodistrofia – una enfermedad genética que se desintegra y destruye los huesos de grasa debajo de la piel, supuso para esta joven un rápido envejecimiento.

A los cuatro años los médicos le dijeron que había heredado la condición de Tracey y cuando empezó a estudiar fue una experiencia angustiosa.

“La intimidación fue peor entre las edades de ocho y diez. Los niños me llamaban mono y hasta me golpeaban por mi apariencia”. Me puse tan mal que dejé de ir por un tiempo.”

Pero incluso después de cambiar de escuelas la situación de Zara era igual de desagradable a causa de su enfermedad, ha contado la joven al Daily Mail.

Recuerda que “vivía en el temor de que me preguntaran cuántos años tenía”.

Ahora, Zara ha podido someterse a un tratamiento quirúrgico de estiramiento facial que le permitirá llevar mejor su enfermedad.

Un cirujano de los EE.UU. al conocer el caso se ofreció para realizarle la cirugía estética de forma gratuita. El resultado ha sido un éxito y ha dado a Zara una nueva oportunidad.

Incluso ha podido comenzar una relación sentimental con un joven de 22 años, que la hace sentir más segura y hermosa.

“He tenido novios en el pasado, pero ninguno aceptó mi condición, p ero con Ricky nunca ha sido un problema. Él ha visto fotos mías antes y me dijo que siempre había sido guapa “.

La joven que probablemente tendrá que volver al quirófano con periodicidad asume las dificultades de su vida, aunque con fuerza y optimismo. “Yo sé que siempre tendré esta condición y puede acortar mi vida, pero al menos puedo sentir más como cómodo y seguro.

‘Aunque ahora me veo más joven, me siento mayor, no por mis años, sino a causa de todo lo que he tenido que pasar. “