CON SUS CRÍTICAS A LA CIUDAD, FERNÁNDEZ SE ALINEA CON LA OFENSIVA DE SU VICE Y EL CRISTINISMO CONTRA LARRETA

El apoyo cerrado y rotundo de la oposición al Gobierno por la reestructuración de la deuda fue un intervalo de paz y consenso en el medio de una sucesión de cortocircuitos entre el oficialismo y la principal fuerza de la oposición. En ese marco el presidente Alberto Fernández reiteró este miércoles que en la Ciudad ya “no hay más lugar” para atender a los adultos mayores.

El episodio se suma a las respuestas de dos gobernadores radicales durante el fin de semana, el rechazo de Juntos por el Cambio a la reforma judicial y a las críticas del ministro del Interior Wado de Pedro y de la vicepresidenta Cristina Kirchner a la gestión porteña. En la Casa Rosada minimizan los cruces.

El Presidente volvió a señalar presuntas falencias en el sistema sanitario de la Ciudad durante el acto de inauguración del nuevo Hospital del Bicentenario en la localidad bonaerense de Ituzaingó, que encabezó de manera virtual desde Olivos.

Alberto Fernández afirma que los adultos mayores “no tienen lugar donde atenderse en la Ciudad”

“Esto es para que nuestros adultos mayores que hoy se enferman de Covid en la Ciudad y tienen que atenderse en la Provincia porque en la Ciudad no hay más lugar. Sepan que estamos garantizando la atención que están requiriendo en este tiempo”, sostuvo el jefe de Estado.

En la misma dirección se había expresado Axel Kicillof cinco días antes, durante el acto que compartió con el Presidente y el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta para comunicar la nueva etapa de la cuarentena en el área metropolitana de Buenos Aires. “El 15% de los afiliados al PAMI que están internados en la Provincia son porteños”, expresó el gobernador bonaerense, que llevó esos datos a la reunión previa que mantuvieron los tres.

Larreta no contestó. Apenas esbozó una justificación a las cifras que enseñó el Presidente, que resaltó que la Capital es el distrito con más casos de la Argentina. “Es el más alto del país, dado que por lejos la Ciudad es la zona de mayor densidad y este virus se contagia ante la proximidad”, dijo.

Fernán Quirós desmintió a Alberto Fernández. “Nosotros estamos dispuestos a colaborar con ellos si tienen algún problema”

Y no dirá más. El Ejecutivo porteño quiere evitar fricciones con la Provincia y la Nación en el medio de la pandemia por necesidad o por convicción. Por lo bajo, sus funcionarios apuntan que el Presidente “está mal informado”.

“El PAMI es una obra social nacional. Casi un tercio de PAMI de la Ciudad tienen convenio con el sector público y los otros dos tercios tienen con el sector privado. No significa que no haya lugar en la Capital”, dijo con más diplomacia el ministro de Salud porteño Fernán Quirós en una entrevista con radio Mitre.

El parte médico de la Ciudad incluyó este miércoles un número subrayado. “De un total de 2431 casos atendidos ayer (por el martes) en el sistema público de la Ciudad, 1.073 son personas no residentes en la Ciudad”, decía la información oficial.

En el gabinete nacional hay quienes sugieren que Quirós no se refiere al sistema privado, porque -señalan- estaría más cerca de saturarse que el público. En el entorno del ministro porteño desmienten esas versiones. Señalan que las unidades de terapia privadas tienen un 70 por ciento de ocupación, apenas un 8 por ciento más que el sistema público de la Ciudad.

Las palabras del Presidente llegaron un día después de que el mandatario negara cualquier ruido entre ambas jurisdicciones. “Con Horacio Rodríguez Larreta voy a debatir políticamente cuando llegue el momento electoral, no ahora, y seguramente con Gerardo Morales, con el gobernador de Mendoza, con el gobernador de Corrientes, seguramente estaremos enfrentados en las próximas elecciones, pero ahora no tengo nada que debatir”, había dicho en una entrevista con C5N.

Fuera de micrófono, los funcionarios de la Ciudad son más enfáticos. “Cada obra social decide cuáles son sus efectores. Es una decisión administrativa del PAMI”, destacan.

El señalamiento del Presidente llegó cuatro días después de que Wado de Pedro se quejara en Twitter por el accionar de la policía de la Ciudad durante la marcha por el aniversario de la desaparición de Santiago Maldonado. “Después de varias marchas anticuarentena en las que hasta agredieron a periodistas y móviles sin que apareciera ni un efectivo de la policía de la Ciudad, hoy vimos la represión a familiares de Maldonado y organismos que recordaban el aniversario de su muerte”, expresó el ministro. Cristina Kirchner fue más allá, hizo suyas las palabras del dirigente de La Cámpora (agrupación que comparte con la titular del PAMI Luana Volnovich) y subrayó las diferencias entre el oficialismo nacional y el porteño. “Wado tiene razón: para el gobierno de la Ciudad no todos los ciudadanos y ciudadanas son iguales”, escribió la vicepresidenta.

No es la primera vez que la ex presidenta carga públicamente contra Larreta. Ya lo había asociado a las presuntas presiones a los jueces del ahora procurador porteño, Juan Bautista Mahiques.

La tensión con la Ciudad sobre la seguridad se minimizó después de una charla del vicejefe Diego Santilli con la ministra nacional Sabina Frederic. Cerca de Larreta destacan que en la marcha anticuarentena se detuvieron a tres personas que agredieron a periodistas y durante la manifestación del sábado por Maldonado, a trece. “En ambos casos fueron liberados por la Justicia a las pocas horas”, señalan.

Cerca del ministro del Interior minimizan los cortocircuitos y descartan que haya habido algún tipo de coordinación entre de Pedro y la vicepresidenta. “Tiene que ver con su historia personal y su compromiso con los organismos de Derechos Humanos”, dijeron. De Pedro había recibido a solas el viernes en la Rosada a Larreta, quien le presentó su plan para reactivar la economía en la Ciudad cuando la pandemia dé tregua y que el jefe de Gobierno espera que gire en torno a la construcción, gracias al abaratamiento de los costos relativos. En el primer piso de la Rosada, en tanto, archivaron por ahora los planes para quitarle un punto de coparticipación a la Ciudad.

Los cruces con la Ciudad no fueron los únicos del Ejecutivo con gobernadores opositores en los últimos días, después de que el Gobierno enviara el proyecto de reforma judicial al Senado, que Juntos por el Cambio rechazó en su conjunto. El mendocino y radical Rodolfo Suarez calificó como “apreciaciones inexactas”, los números de contagiados en Mendoza que había presentado el Presidente el viernes en Olivos. El domingo, su correligionario, el correntino Gustavo Valdés había decidido no acatar el DNU que prohíbe reuniones sociales en todo el país. El martes después de hablar con funcionarios nacionales dio marcha atrás. “Fue inteligente. Está al lado de Chaco, si tuviera un rebrote, le echarían la culpa a él”, razonaron en el Gobierno.

Comentarios

Comentarios