ESTUVO 14 AÑOS PRESO Y ERA INOCENTE: “SOÑABA TODOS LOS DÍAS CON LA LIBERTAD”

A Jorge lo detuvieron por el crimen de una mujer en 2006. Lo condenaron a 25 años de prisión. Después de la domiciliaria y ya absuelto, habló con INFOCIELO.

Jorge Enrique González Nieva fue acusado de homicidio tras una salidera bancaria en Morón, el 24 de mayo de 2006. Ese día, Analía Aguerre fue asesinada por motochorros. La mataron en la puerta de su casa de un disparo en el pecho, cuando llegaba del banco. Había ido junto a su marido y una prima a retirar $11 mil pesos de un crédito para comprar un auto.

Casi dos meses después, el 19 de julio, la policía detuvo a González Nieva por el crimen de Aguerre. Según relató a INFOCIELO: “Cuando llegué, cuando me sacaron de mi hábitat, fui a una comisaría y después de 6 o 7 horas que me tuvieron moliendo a golpes, me metieron a un calabozo y les conté llorando, a los 14 presos que estaban, que yo estaba preso injustamente”.

En 2010, lo condenaron a 25 años de prisión. Pero la condena no estaba firme ya que su caso era parte de una denuncia por “causas armadas” contra el fiscal Alejandro Jons, suspendido en 2017 tras un jury. Durante 14 años, Jorge recorrió 17 cárceles bonaerenses. Hasta que en octubre del 2019 le concedieron la prisión domiciliaria. Hoy, después de estar preso por un crimen que no cometió, es un hombre libre.

¿Cómo fueron todos estos años en la cárcel?

“Fue muy difícil, de repente el tema de sanidad, de comida, de vestimenta. Imaginate que ya era un poquito duro estando acá en libertad trabajando de 12 o 14 horas como taxista. Porque me costaba mucho conseguir el mango para traerlo a casa y de repente, estando allá, es como que no es todo lo que dicen. Es mentira que te dan vestimenta, cosas comestibles y atención médica”.

“El día a día es que a veces tenés para comer y a veces no tenés para comer y de repente si tu familia no te lleva medicamentos no sabes lo que es tomar un antiinflamatorio o algo porque allá no te dan nada. Te tratan como si fueras un delincuente, un homicida, un violador, meten todo en la misma bolsa, no tenés privilegios de nada ahí”.

“Yo recorrí 17 o 18 penales en lo que fueron estos 14 años y no fueron cárceles modelo. Hay cárceles que tienen una celda de 250 x 250, que son para dos personas y éramos 8 o 9. Dormís en el piso, tiras una manta, los presos se ayudan en el sentido de que te dan una ropa o un calzado y la piloteas de esa forma. Es muy duro, porque de repente si vos hiciste algo, te mereces pasar por todo eso, si yo hubiera hecho algo, le hubiera quitado la vida a alguien bueno, me lo merezco porque hice algo pero de repente yo no hice nada para merecer lo que pasé”, agrega.

¿Cómo era pasar de un penal a otro?

“Estaba dos meses o cuatro meses en un lado que más o menos ya sabía cómo era el ambiente ese y te trasladan y de vuelta a empezar de cero, conocer gente, acomodarse y a veces no te acomodas. Los mismos presos, como no hay lugar, no te dejan entrar y vas a otro lado y tampoco y terminas estando 3 meses en un buzón, aislado totalmente. He estado 5 o 6 días sin comer, sin higienizarme. No es fácil para una persona que lo sacan de su domicilio, de su hogar, de su vínculo familiar y lo llevan ahí”. “Me sucedieron cosas feas, veía presos que le tiraban agua hirviendo, que los lastimaban, les robaban sus pertenencias. Ahí es la ley del más fuerte”.

¿Cómo te llevabas con los demás presos?

“Vos vas a un penal y te preguntan los mismos presos por qué estás vos y yo les decía que me habían armado la causa la policía en conjunto con un fiscal y te ven de otra forma, en el sentido de que vos estás diciendo la verdad. No es lo mismo cuando va uno que realmente anda haciendo cosas pesadas, ahí adentro es del más pesado al más pesado. Yo siempre conté la verdad, que era un laburante y lo que me pasó y tienen otra mirada con vos porque ellos lo que buscan es ser más fuerte del más fuerte”.

Después de 14 años de calvario, Jorge Enrique González Nieva fue absuelto por la Corte Suprema de Justicia. En su casa, lo esperan sus tres hijas y sus siete nietos, que tienen la misma edad que tenían sus hijas cuando entró a la cárcel. Su familia lo contuvo todos estos años, desde el primer momento. “Ellos estaba detenidos conmigo, lo sufrían desde mi casa”. “Estoy súper contento, emocionado. Todavía no puedo creer tantos años esperando”, confesó emocionado.

“Cuando me dieron la domiciliaria y salí del penal, venía mirando la calle y era todo distinto para mí, llegué a mi barrio con lo poquito que pude ver todo distinto, era todo nuevo era como si fuera otro lugar. La casa de mi mamá, mi casa, todo raro. Después de haber pasado tantos años con gente, con rejas, candado y vestido de azul, todo era muy raro”.

Durante todos estos años, ¿conociste otros casos como el tuyo?

“Había gente que también decía ‘a mí me plantaron un arma, a mi me pusieron droga’ y yo quizá, si lo veo en la tele que dicen ‘secuestramos droga’ y.. voy a creer lo que la policía está diciendo, pero ahora no creo más ”. “Uno se lleva por lo que ve en las noticias, pero ahora como me pasó a mi se que puede existir. En un penal no vivis vos solo, vivís con mucha gente, haces diálogo con un montón de presos de todas partes del país y te cuentan y cuando agarras una cierta confianza les contas bien cómo te armaron la causa y ellos también te cuentan. Yo vi mucha gente llorar como lloraba yo. ‘Presos engarronados’ le dicen vulgarmente ”.

¿Qué opinás del sistema judicial en Argentina?

“Lamentablemente la corrupción siempre estuvo, no solamente de la justicia. Corruptos hay desde que tengo uso de razón, siempre existió la corrupción. Pero bueno, la justicia a veces deja mucho que desear, porque más que nada se guían por un papel, un policía viene, escribe y sobre ese papel te condenan a vos. El fiscal jamás va a investigar el delito, lo único que hace es elevar la causa a juicio y no investigan los casos. Acá hay mucha gente que realmente fue presa injustamente, yo en los 14 años que estuve conocí mucha gente que estuvo presa, pero que no tuvieron la repercusión que tuve yo”.

Manuel Garrido fue el abogado que acompañó a Jorge los últimos seis años. Presidente y director de Innocence Project Argentina, una fundación que ayuda a personas que fueron condenadas por error o por causa armada. Habló con INFOCIELO y se refirió a la absolución de González Nieva: “Se puso final a una pesadilla que fue la que pasó Jorge durante 14 años. Estuvo preso durante casi 14 años y sometido a un proceso por un delito que no cometió. Una persona inocente que fue condenada por la justicia de la provincia de Buenos Aires sin haber cometido el delito. Con tantos años de lucha y trabajo, es una satisfacción que se haya hecho justicia. A Jorge le quitaron 15 años de vida ”.

Según Garrido, Jorge tuvo muchos altibajos durante estos años. “De tener que sufrir la violencia del sistema penal, el no ser oído, es como una pesadilla que pudo despertar hoy”. “Estamos de alguna manera felices de que este caso se haya resuelto así, es el primer caso que tomamos nosotros con la fundación”.

¿Tienen pensado tomar alguna medida?

“El Estado tiene la obligación de remediar la violacion al derecho de las personas. Jorge tiene derecho a ser reparado, hay que ver cómo el Estado concreta esas reparaciones. Jorge tiene que rearmar su vida, su vida personal, conseguir trabajo, lo destrozaron además del daño sentimental que significa a una persona el perder contacto con el crecimiento de sus hijas, su familia. Tiene derecho a ser reparado, reconstruir su vida a partir de ahora y seguramente va a hacer el reclamo que corresponde y la fundación lo va a acompañar en esta reconstrucción”.

“La justicia tiene graves problemas que generan situaciones como esta, los inocentes que existen hoy que han sido condenados no son algo fortuito, sino que es la consecuencia de deficiencias en el funcionamiento. Es necesario encarar reformas que mejoren el funcionamiento de la justicia y que eviten este tipo de situaciones. Lo de Jorge tiene que ver con la deficiencia del reconocimiento de personas, de corrupción de la policía y del fiscal, lentitud de la justicia para que se demuestre la verdad 15 años después de estar preso. Problemas con la defensa, ineficaz”.

FUENTE: INFOCIELO

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