INVIERNO CRUDO en el Sur: PUEBLOS aislados, CAMIONES atrapados y 34 TORRES DE ENERGÍA colapsadas

El frío extremo, la escarcha y la nieve no aflojan en la Patagonia. En un invierno que se recordará como uno de los más duros de los últimos 20 años las principales rutas del sur continúan bloqueadas por una gruesa capa blanca instalada sobre otra de puro barro.

Los equipos de Vialidad Nacional de Neuquén, Río Negro y Chubut​ trabajan a toda marcha en su despeje, pero solo cuando las precipitaciones permiten operar a las máquinas y a los agentes.

Los bancos de nieve sobre la ruta 23, que une Bariloche con la costa atlántica atravesando la Línea Sur rionegrina, muestra bancos de un metro de altura, le cuentan a Clarín​ los pobladores.

Chubut: Un temporal derribó al menos 20 torres de alta tensión que llevan electricidad a la empresa Aluar. / Telam

En Neuquén, en la zona del Alto Valle, las lluvias disminuyeron aunque dejaron un récord acumulado, del lunes al jueves, 75 milímetros cuando el promedio del mes de julio ronda los 15, 9 milímetros. En Neuquén capital las calles quedaron colapsadas por el agua. En tanto en la Comarca Petrolera, Rincón de los Sauces permanece aislada por un desborde sobre la ruta 5.

En Chubut, debido al fuerte viento y las abundantes nieves, colapsaron 34 torres de alta tensión. Se trata de las torres que transportan energía eléctrica desde el complejo hidroeléctrico Futaleufú hacia la empresa Aluar ubicada en Puerto Madryn a lo largo de 550 kilómetros. Las estructuras metálicas cayeron en efecto dominó en el paraje “El Escorial”, empujadas por una combinación de vientos contantes de más de 70 kilómetros y el efecto acumulativo de la nieve en el centro y sur de la provincia con temperaturas de 37 grados bajo cero en la meseta. No obstante, el accidente no afectó el suministro de la población, informaron fuentes del Sindicato de Luz y Fuerza.

En Pilcaniyeu, a 65 kilómetros de Bariloche, un joven que simplemente salió a caminar el martes en las afueras del pueblo fue rescatado un día más tarde por personal de la policía local. El muchacho quiso tomar un poco de aire y se desorientó no lejos de la localidad debido a la nieve que en algunos sectores llegaba a los 60 centímetros de altura. Apenas una postal de lo peligrosa que puede resultar la zona rural en esta época.
La Patagonia vive un invierno durísimo con temperaturas de 23 grados bajo cero

En Neuquén sobre la ruta 237, entre Collón Curá y Piedra del Águila, hay 100 camiones esperando a que se abra el paso de Pino Achado. Desde Seguridad Vial de la provincia se encuentran monitoreando constantemente el estado de los choferes que han sido ayudados con comida y agua a soportar las inclemencias del tiempo.

La pandemia de coronavirus convirtió la temporada de invierno en un capítulo más de una serie apocalíptica. Irónicamente en las bases de los cerros de Bariloche se acumulan más de 40 centímetros de nieve y en las cumbres llega a los dos metros. Unos números que no se observaban desde los 90 aunque todavía muy lejos de las nevadas habituales en la década de los 80.

Los principales centros de esquí como Catedral en Bariloche, La Hoya en Esquel, Chapelco en San Martín de los Andes y Bayo en Villa La Angostura lucen atractivas condiciones para el deporte que casi no se practicará este invierno. Este jueves abrió el Catedral bajo estrictas condiciones sanitarias y para residentes.

También este jueves el pronóstico anunciaba una “ventana” con mejores condiciones climáticas en la Cordillera y el Alto Valle, pero las bajas temperaturas volverán a la región a partir de la próxima semana. Se esperan 6 grados bajo cero en Bariloche y 11 grados bajo cero en la Línea Sur.

El fenómeno climatológico tiene una explicación. Luego de un otoño agradable, en julio las temperaturas cayeron hasta los 4 grados por debajo de la media de años anteriores.

“En los últimos días se registró un frente de baja presión desde el Pacífico entrando a la Cordillera y que se dirige finalmente hacia el océano Atlántico. Pero esto coincidió con un sistema de altas presiones en el norte de Argentina y en Brasil que funciona como una muralla y que bloquea al frente frío. Por eso la circulación de bajas de temperaturas se prolonga un poco más”, explica a Clarín​ Cindy Fernández especialista del Servicio Nacional de Meteorología.

“Se puede decir que el invierno arrancó con nevadas interesantes, pero tampoco es un invierno especialmente atípico en la Cordillera. Los pronósticos trimestrales indicaban que este iba a ser un invierno dentro todo normal”, sigue la meteoróloga. “En los últimos años ha habido un déficit de nevadas en la zona. Sabemos que en los 80 y los 90 las nevadas eran mucho más fuertes. Lo que ocurrió hasta ahora no quiere decir que las precipitaciones continuarán hasta alcanzar esos niveles históricos”, advierte la experta.

“Hay otras nevadas con lluvias para el fin de semana y a fines de julio y principios de agosto podría continuar ingresando aire frío con nieve en Cordillera”, dice el meteorólogo Fernando Frasetto. Pero Frassetto es cauto. “Hay nieve pero necesitamos que siga nevando y que siga lloviendo para que sea sea un año excepcional, falta para que sea un año extraordinario”, agrega.


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