SE HIZO UNA “LIPO” Y PARA RECUPERAR LA PLATA ACUSÓ AL CIRUJANO DE ABUSAR DE SU MUJER

“Lipoabdominoplastía” y “lipoescultura con transferencia glútea”. Términos propios de la estética que poco podrían relacionarse a una causa delictiva. En este caso, una excepción, ya que forman parte de un hecho policial que sorprendió a los vecinos del barrio Parque Luro, en el centro de Mar del Plata.

La presencia policial de los agentes de la DDI local se llevó las primeras miradas y el intento de fuga del sospechoso buscado terminó por conformar la escena cinematográfica en plena calle. Los policías le cortaron el paso en Colón y Buenos Aires, allí fue esposado y a los pocos minutos ya le estaban haciendo la ficha de ingreso en la Unidad Penal 44 de Batán.

El hombre, de 44 años, está acusado de extorsionar a un cirujano plástico que lo había operado y al que amenazaba con atribuirle el abuso sexual de su esposa. La historia tiene detalles muy particulares, aunque el sospechoso tendría este modus operandi en su naturaleza delictual, ya que se le atribuye otro hecho idéntico en el pasado.

La cuestión que se investiga ahora comenzó el 30 de julio de este año. Según publican los medios locales, el cirujano que radicó la denuncia contó que ese día le realizó una lipoabdominoplastía al imputado. La intervención se dio sin ningún tipo de problema. Aunque unos días más tarde, el paciente se presentó en el consultorio y el médico observó que tenía un edema. Le recomendó reposo y le recetó unos analgésicos, le colocó una faja y le hizo una ecografía abdominal. El siguiente control sería a las 24 horas.

A esa nueva consulta, el recién operado fue con su esposa. Ella se interesó en una intervención similar, pero en la zona de los glúteos. El médico declaró que fue una consulta normal y que consideraba viable esa operación.

El extorsionador quedó detenido en el penal de Batán. Será indagado en los primeros días de la semana.

Pero lo que nunca se hubiese imaginado ocurriría al otro día.

“¡Te voy a matar, voy a ir a tu casa y te voy a cagar a tiros a vos y a tu familia!”. El médico cirujano esuchaba el ataque a través de su teléfono y no podía relacionar tremenda amenaza con algún incidente previo. No sabía de quién se trataba hasta que, el aún paciente suyo, se identificó y comenzó con un relato acusatorio respecto a un supuesto abuso durante la consulta que su mujer había hecho el día anterior.

Luego de los gritos y amenazarlo con escracharlo en los medios y las redes sociales, el paciente propuso una alternativa de solución: que le pague 300 mil pesos. La cifra exacta que le había pagado al cirujano para su “lipo”.

El hecho creció en violencia y el ahora detenido fue hasta la clínica privada donde trabaja el cirujano plástico y comenzó a pegar afiches con leyendas atacando al profesional. También lo amenazó de muerte, según consta en la denuncia.

La situación fue denunciada y la fiscal Lorena Hirigoyen dispuso una serie de medidas para corroborarla. Entonces se supo que el extorsionador ya había hecho lo mismo con otro cirujano. Finalmente se ordenó su detención pero cuando la DDI local lo fue a buscar a su casa (también a su taller) el hombre escapó en su auto, hasta ser bloqueado en ese cruce de calles céntricas.

FUENTE: CLARIN